Libertad, es ponerse en el umbral entre lo conocido y lo desconocido. Allí, escoger entre hacer y no hacer, y ser responsable por lo elegido. (Julieta Kirkwood)

Y OJO

Y OJO
que habla en primera persona

Frida


Los libros son Volantines

Los libros son Volantines
A veces un cable a tierra, a veces una escalera al cielo...

23 octubre 2008

CaMinANtE No haY cAMinO...

Caminamos sin detenernos a pensar en el aire que respiramos, el suelo que pisamos o el cielo bajo el cual existimos. Vamos por ahí creyendo que todo está por hacerse y dejando para mañana lo que podemos hacer hoy, pues "después habrá tiempo".

Pero realmente ¿mañana habrá tiempo?, ¿alguien puede decir aquello con certeza? El reloj corre de manera inexorable y la muerte nos pisa los talones amenazando aquellos proyectos que se levantan en nuestra mente joven y hambrienta de futuro. Seremos, tarde o temprano "fertilizante de narcisos" como dice el profesor de "La Sociedad de los Poetas Muertos".

No valoramos la vida hasta que la vida nos demuestra que tiene valor y que vale la pena de ser vivida. Es el CARPE DIEM, el aprovechar el tiempo en el que aún nuestro corazón late para emprender el camino a ser felices, "porque la vida es ahora", como dice un anuncio publicitario. ¿Qué esperamos para vivir la vida?, ¿qué esperamos para ser felices?, ¿qué tragedia nos debe ocurrir?, ¿por qué difícil prueba debemos pasar para entender que la vida es un milagro y que cada suspiro, cada movimiento es un regalo?

Curiosamente, la mayoría de las veces aprendemos esto cuándo ya no hay vuelta atrás, cuando todo se vuelve irreversible, cuando la tragedia se presenta ante nosotros y nos toca el hombro. Y cuando ésta ocurre, podemos ver hasta dónde puede llegar la fuerza y el espíritu humano ante circunstancias extremas, constatando el verdadero valor de la vida. La vida no es lo que nos pasa, sino lo que hacemos con aquello que nos pasa. Cada tragedia es un desafío y una instancia de aprendizaje del cual saldremos fortalecidos si somos capaces de levantarnos y seguir. Un mismo hecho se puede convertir en nuestra condena o en nuestra salvación, depende de nosotros mismos, seres libres y responsables

Debemos entender que la vida siempre tiene un sentido y que la persona, a pesar de cualquier cosa, incluso a pesar de las situaciones límite, es libre. El ser humano, por su dimensión espiritual, puede adoptar una u otra actitud ante lo que le viene y no puede cambiar. Así pues, también en esas situaciones difíciles puede encontrar su sentido, puede madurar y llegar a ser más. Y más bonito aún es saber que esta persona se verá potenciada ya que las situaciones límite le dan oportunidad de desplegar su existencia posible, de ser lo que de otro modo quizás nunca hubiera sido...

1 comentario:

  1. ...Se hace camino al andar...
    Creo que es así si mal no recuerdo. La verdad es que nunca he sido muy cercana a esa música, pero creo haberla escuchado y mi inconciente me lo corrobora.
    Bueno, en fin de eso se trata día a día formar el camino nosotros mismos.
    Si no somos nosotros quién.

    Muy buen escrito, bastante certero.

    Qué esté bien.

    adiós.-

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Paroles...

Y si los árboles se están agitando, por buen camino vamos pedaleando...